Encarsia

Carmen F. Bernaldo de Quirós. Acuarela.

Carmen F. Bernaldo de Quirós. Acuarela.

Encarsia era, para mis ojos de niña, una mujer espectáculo, que no una espectacular mujer. Delgada, de cara enjuta y pelo moreno tintado en casa y siempre muy aderezado. Y de edad, indeterminada.

Su estilismo era deslumbrante: ropa que pecaba de estridentes colores y mal coordinados sus conjuntos de flores, cuadros o rayas. Ojos y labios pintados como para una representación teatral, y mejillas arrebatadas por el intenso colorete que igualaba el carmín de sus labios. Y la sonrisa: desdentada.

Si había algo que la caracterizaba, además de lo contado, era el montón de collares de todas las formas y colores que siempre llevaba colgados, como si su cuello fuera un perchero ambulante. ¡Ah! Y los grandes pendientes, que completaban su ornato y alargaban aún más los lóbulos de sus orejas.
Cuando me encontraba con ella mi corazón se ponía a dar saltos incontrolados, pues su aspecto me causaba una especie de risa tonta, una mezcla de hilaridad y miedo, porque me la imaginaba salida de uno de esos cuentos que tanto me gustaban leer y que tenían, entre otros personajes, a las brujas, magos, princesas y hadas como protagonistas.

Desconocía quien era, aunque a mis oídos llegaban voces de lo que de ella se decía: que no estaba bien de la cabeza, -cosa que yo entonces no podía evaluar, y creo que ahora tampoco-, y que vivía en una humilde casita en la montaña.

Fue más adelante, luciendo yo años de juventud, cuando me di cuenta de que Encarsia era una “probe” mujer pobre que superaba su soledad y su miseria con lo que creaba su imaginación, y que, cuando bajaba a la ciudad, lo que quería era lucirse ante todos como una real princesa. Y a su modo lo conseguía. Porque de ello estaba convencida.

Isabel

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5 respuestas a Encarsia

  1. Isabel Fernández Bernaldo de Quirós dijo:

    Por un imperdonable error que cometí, he tenido que poner de nuevo la “entrada” de Encarsia. Debido a ello, vuestras opiniones, que con tanta deferencia y acierto habías expresado, han desaparecido.
    Espero sepáis comprenderme y disculparme.
    Un abrazo a todos.
    Isabel.

  2. Popota dijo:

    Tranquila, Isabel. Más se perdió en Cuba , dicen, y aquí estamos. Como somos tan buenos comentaristas, je,je, no nos vendrá de uno. Ánimo, y a por la ficha siguiente.
    Besos a todos

  3. Mª José dijo:

    La verdad es que hasta hoy no había tenido ocasión de leer tus últimos textos y no te había puesto comentario alguno; pero son cosas que ocurren los que manejamos un poco la informática, que nos exponemos a cometer algún fallo. ¡La vida misma Isabel!
    Mi enhorabuena porque el texto y la acuarela son preciosos y perfectamente ensamblados.
    ¡Arriba los ánimos!

  4. goda dijo:

    En todos lados hay una Encarsia, o al menos en nuestra imaginación infantil. Entrañable relato de este personaje. Me gustó.

  5. CheloS dijo:

    ENCARSIA ME HA RESULTADO ENTRAÑABLE, CREO QUE TODOS NOS HEMOS SENTIDO EN ALGUN MOMENTO ELLA.
    AINHOA

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