Canastillas

John Sharman

John Sharman

Ella tejía y cosía canastillas para madres con recursos económicos insuficientes, y lo hacía con el mismo primor, o quizá más, que si lo tuviera que hacer para aquéllas otras madres que vivían donde estaba ubicada la sede de la asociación en la que confiaba y trabajaba. Un barrio de postín.

Ella tardó en darse cuenta, o le tardaron en decir, que las manos que recogían su trabajo no eran tan nobles como parecían, que su ánimo altruista se resumía en un rato de reunión y entretenimiento para sus insulsas vidas, a la vez que con ello podían exculparse del sentimiento de pecado de su sobrada riqueza haciendo la caridad de atender a gentes necesitadas. Manos que manchaban con su avaricia y desdén el fin para el que habían sido creadas aquéllas chaquetitas, gorros, patucos, toquillas, colchas o mantas para los bebés, al considerar que tales filigranas eran merecedoras de un mejor destino. El propio.

Él era un joven de casa humilde que ayudaba, en el mismo centro, en otras tareas del voluntariado. Él tenía una enfermedad que le inhabilitaba para trabajar, y por su fe en Cristo y en el evangelio, quiso destinar parte de su tiempo en ayudar a otras personas más necesitadas que él. Poco a poco se fue dando cuenta de lo que sucedía a su alrededor, sin poder entender los motivos que llevaban a unas señoras que no les faltaba de nada a repartirse cuanto material consideraban especialmente selecto.

Ella dejó de hacer canastillas el mismo día que se enteró del vil trapicheo.
Él dejó de creer, y no precisamente en la buena fe de su Dios, sino en la que decían tener aquéllas personas que mancillaban su nombre y el de la institución.

Isabel

Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

24 respuestas a Canastillas

  1. Juan. dijo:

    La mala hierba crece en todos los campos.
    Interesantes vivencias descritas con esa delicada pero punzante “pluma” de la autora.
    Un saludo cordial

  2. Juliaber dijo:

    Sutil denuncia de la corrupción, que trae consigo el descrédito de las personas. !Qué daño se puede ocasionar con estas actitudes!

    Un abrazo

  3. Ayer mismo me preguntaban sobre la manera elegante de decir un “no”, sin herir, sin faltar, sin ceder, sin temor, y creo que me quedé en “sin saber”.
    Mi convencimiento, aunque posiblemente de una manera equivocada, es que la caridad y la justicia están reñidas, y habiendo justicia, puede que no sea necesaria la caridad.
    Hoy y aquí estamos en las antípodas en lo referente a esto, pero seguro que en la confianza que te tengo, “Una palabra tuya, bastará para … poder entender tanto desorden”.
    Abrazo Isabel.

  4. Durísimo texto, como la realidad misma, que no deja de ser bello por eso. Abrazobeso, Isabel.

  5. Teresa M.V. dijo:

    Has hecho un texto sencillo de una realidad que emponzoña las buenas acciones de gente generosa que vive volcada hacia los demás, que son mayoría.
    Saludos a todos los opinantes.
    Un abrazo.

  6. goda dijo:

    Tu texto ha llevado a mi memoria… esto para el ropero de…tal o cual institución, parroquia, colegio, siempre pensando en el bien que se hacía a alguien y creyéndome el destino. Luego fui descubriendo la falsa caridad y la corrupción al parecer inherente en muchas personas. y hoy ejemplos como estos tenemos en todo tipo de actuación humana. Mucho hay que luchar porque la mala hierba es difícil de erradicar.
    Muy agradable la lectura de tu narración se merece un beso.

  7. güisu dijo:

    No hacemos cosas por justicia sino por caridad, entendiendo que la generosidad de nuestros gestos beneficiará a los demás, en el bien común. Otros podrán creer en si es justo o no, pero será su vara de medir, pues nunca llueve a gusto de todos. Si todos ejercieran caridad, sobraría justicia. Nunca somos generosos lo suficiente, pues “algo nos reservamos” para uno mismo, consciente o inconscientemente. Y sin señalar, pues no debe enterarse la mano “izquierda” lo que hace la mano “derecha”. Decía el apóstol: Ama, y haz lo que quiera.

    • Yo creo, Wisu, que si hubiera más justicia social sobraría la caridad económica. La otra, tal como la entiendes -y entiendo- es la que sólo deberíamos practicar. Ayudar a los demás en infinitos aspectos personales. El bien común… ¡qué meta a lograr!
      Gracias, siempre son bienvenidas tus palabras.
      Un saludo

  8. güisu dijo:

    Lo difícil es saber cuándo nuestros actos benefician a quienes afectan y cuánto.

  9. Mª José dijo:

    Luce siempre más lo malo que lo bueno ¡y cuanto daño hace!

  10. Popota dijo:

    La caridad es buena, que dudda cabe, pero nadie debería vivir de ella y me temo que muchas instituciones la utilizan en su beneficio, no las voy a nombrar porque todos las conocemos.
    Lo justo, qué dificil es hablar de ello, pero lo que más se puede acercar a la justicia es que hubiera trabajo y reparto equitativo, que todos, absolutamente todos partieramos ante la ley y la realidad con los mismos derechor y deberes para que nadie tuviera que vivir de la limosna, Después cada cual sería más pobre o más rico en función de cómo se admistra o elija su forma de vivir pero al menos se acabaría con la pobreza paupérrima. Ricos y pobres siempre habrá pero nadie tendría que estar en la calle pidiendo. Es indigno y los humanos deberíamos evitarlo a toda costa.
    Así que ojo a los voluntariados,esos trabajitos que desde las instituciones religiosas o civiles son tan dados a favorecer los que están arriba en la cresta de la sociedad gobernando. Todos pagamos impuestos en el pan, en la leche, el ticket de metro, bus, gasolina, casa, tráfico, luz, basura.. en fin que lo que hay que hacer es pedir cuentas a los gobernantesy acabar con tanta corrupción, ya que habría para todos y nadie tendría que recurrir a la caridad de la lismona, que me resulta indigna, humillante.
    Es dificil, lo sé, pero tendremos que luchar por ello.
    Buen texto; Isabel. La pintura es bonita y romántica de verdad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s