Puedo imaginar

Pintura: Mary Cassatt

Mary Cassatt

Puedo imaginar mi primera infancia de muchas maneras y todas ellas me resultan válidas.
Puedo crear en mi pensamiento a una hermosa niña que se sintió deseada, querida y feliz. Pero sólo eso, porque en mi mente no anida ni un pequeño recuerdo de todo aquello, y sólo cuenta con escasos datos verbales e ilustraciones fotográficas que puedan ayudarla a percibir lo que pudo ser mi vida hasta alcanzar “el uso de razón”.

Es una pena que, según vamos cumpliendo años, nuestro cerebro pierda la capacidad para retener los sucesos que suceden en esta etapa inicial de la vida. Nos abandona ante la posibilidad de revivir nuestros primeros avances en la conquista del medio: reconocer, sonreír, reír, gatear y andar; aprender, tropezar, jugar, hablar y volver a jugar. Y, sobre todo, nos deja sin el recuerdo de la calidez del amor de nuestros padres, de su compañía, de sus arrullos, del intercambio infinito de besos y abrazos profusamente regalados.
Demasiados acontecimientos bonitos e interesantes orillados en el camino.

La memoria autobiográfica referida a la ausencia de recuerdos de los primeros años de la infancia, se conoce en psicología como “amnesia infantil o amnesia de la niñez”. Dicha amnesia no siempre es total porque en ocasiones podemos conservar algún recuerdo sobre determinados acontecimientos que hayan marcado nuestra vida. Aunque, bien es verdad, que nuestra memoria se adueña a veces de datos extrínsecos aportados por relatos e imágenes que los incorpora -durante el camino hacia la edad adulta- como si fueran propios. Y nos engaña.

Isabel F. B. de Quirós

 

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13 respuestas a Puedo imaginar

  1. !Qué bonito bucear hasta el posible primer recuerdo! Hermosa entrada, Isabel.
    Un abrazo

  2. Mª José dijo:

    Es una delicia el texto que has escrito sobre algo que en general todos lamentamos.
    Buen fin de semana Isabel.

  3. Maria F. dijo:

    Si, que ironica es la vida Isabel, lo mas que espero (sin embargo no lo puedo controlar ni predecir) es envejecer en harmonia y aceptación con el mundo que me rodea.

  4. plumayluz dijo:

    Cierto lo que cuentas, Isabel, esos recuerdos de pequeño apenas son esbozos en blanco y negro, garabatos en lápiz dibujados. Pero lo que más me preocupa es lo que pasará mañana, lo que ligeramente podrá recordar mi memoria, que tal vez, a lo peor, sea nada… El hacerse mayor y no ser capaz de recordar, me aterra.

    Un abrazo.

  5. Popota dijo:

    Lo desconocido hacia atrás y hacia adelante, la vida es esa gran extrañeza.
    Otra gran pintora que descubro a través de este blog, qué bien.
    En el regazo de mamá de la la abuela la vida es eterna.
    Interesante lo que nos cuentas, Isabel.

  6. cristinafra dijo:

    Creo que los recuerdos que nos quedan van ligados a los sentimientos de esos instantes.
    Muy buena tu entrada, hacia tiempo que no entraba y he oprovechado para leer tus últimas entradas
    Cristina

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