La difamación

Sandro Boticeli

Sandro Boticelli
“La calumnia de Apeles”

Hay personas que han hecho de la difamación un arte diabólico, sibilino, ambicioso y hasta algo placentero y natural. Gentes que se han convertido en elementos expertos en crear en su mente juicios ajenos con una desfachatez insultante, porque insultante es establecer sobre las personas hipótesis de hechos que carecen de toda argumentación demostrada. Y estas hipótesis generadas en el silencio de sus mentes, pasan después a convertirse en realidades sonoras, en falsos testimonios que ya no se conforman con habitar en el silencio de sus pensamientos, sino que sienten la imperiosa necesidad de ser lanzadas al aire para que sus ondas lleguen a cuantos más oídos mejor, especialmente a los provistos de antenas receptoras de murmuraciones.

Resulta lamentable constatar lo mucho que abundan los difamadores, los publicistas de falsedades y enjuiciamientos condenatorios que tienen a bien adueñarse del honor ajeno; individuos que dedican su tiempo a sembrar simientes que crecen sin medida entre los correveidiles de la acusación ajena, enredándose tanto en su desarrollo que terminan asfixiando a la verdad y obligando al inocente a tener que demostrar que lo es.

La difamación siempre causa estragos en las personas sometidas a ella, y aunque el daño llegue a ser reparado, siempre deja en sus almas cicatrices. Y en su entorno, los restos de un aire contaminado por la potencial sospecha.

Isabel F.B.ernaldo de Quirós

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32 respuestas a La difamación

  1. No le quito ni una coma. ¿Quién soy yo para juzgar a nadie? Primero hemos de examinarnos nosotros mismos. Buenas noches.

  2. La difamación, la calumnia son bolas de nieve que, una vez sueltas, son difíciles de detener y lo único que ocasionan es muerte, literal o metafórica. Quien la lanza es un criminal, quien la sufre, una víctima de sacrificio.

    Brillante texto, Isabel. Abrazobeso y buena semana.

  3. cristinafra dijo:

    Muy bien explicado. Cuanto veneno hay en esas personas que difunden y cuanto dolor dejan.
    Un gran abrazo y un beso

  4. Crueldad maliciosa y qué fácil es para muchos difamar, hacer daño, injuriar, mentir, matar la reputación de otra persona, sin juicio, sin control, todo esto está a la orden del día, Isabel, llega a ser, incluso, divertimento, tal y como vemos en algunas televisiones. Difamar para luego invitar al ofendido a defenderse de las habladurías… Cuando todos esos argumentos debieran ser delito.
    Me parece, el tuyo, un buen artículo, amiga. Te felicito. Un abrazo.

  5. guiomar52 dijo:

    Bien dicho con las palabras justas. No se puede quitar ni poner ni una sola palabra. Y en verdad que gran daño puede hacer la difamación. Hay expertos difamadores. A todos los niveles. ¿Y quienes mejor que otro para juzgar? Un buen artículo.

  6. Rosa Ave Fénix dijo:

    Después de los otros comentarios, no puedo agregar gran cosa más… todo es cierto. Aunque ni estaba relacionado ni con política ni nada de eso… lo acusé en mis propias carnes por la mala lengua de mi ex-suegra que era un demonio, si existe en el infierno… deseo que se abrase… jejeje (un dato de humor).
    Abrazos,

  7. madamebovary dijo:

    Hola, Isabel. Como siempre tu entrada es certera, breve y concisa. Los daños de la difamación, por desgracia, son irreparables.

    Gracias, amiga, por las ventanas que abres al aire limpio y fresco. Un abrazo fuerte.

  8. María dijo:

    Creo que es muy cierta esa frase de “difama que algo queda” porque luego volver a recomponer los daños es casi imposible.
    Tu entrada, como siempre, expresa exactamente el sentido de la difamación.
    Un abrazo muy grande, querida Isabel.

  9. La mentira maliciosa causa un gran mal porque incluso demostrada su falsedad algo queda en el ambiente……..
    Un Abrazo Isabel 🙂 .

  10. Juliaber dijo:

    La difamación, tan presente en nuestros días y en todos los niveles, nunca es por error sino con intención…porque ,como bien dices, una vez lanzada, causa un daño tremendo ( que es lo que persigue o hacerse famoso…) aunque haya reparación.
    Por desgracia la escuchamos todos los días.
    Un abrazo

  11. plumayluz dijo:

    Y lo malo de esto es que no aprendemos… ¿O a lo mejor es que no queremos…?

    Un abrazo, Isabel

  12. Un abrazo grande, Isabel. Totalmente de acuerdo con tus opiniones.

  13. Juan dijo:

    Desgraciadamente, la calumnia o difamación campan a sus anchas por esta sociedad plagada de gente sin escrúpulos. Gracias abordar este asunto.
    Saludos

  14. marioejames dijo:

    He llegado a este blog por casualidad ( o no) y he leído este texto no se si por casualidad, pero en el momento justo en el que lo siento mio.
    Muchas gracias por compartir, tienes un seguidor más.

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