Hoy os invito a un cuento

Sí, amigos, hoy os invito a la lectura del cuento “Sabela y la mariposa” que escribí hace un tiempo y que por diversas razones estuvo guardado en el baúl de las esperanzas. Él mismo se asombró cuando lo rescaté del ostracismo y decidí “presentarlo en sociedad” en el paraíso de los cuentos, en el blogMartes de cuento”. 

Os dejo los enlaces para que visitéis el sitio –si es que alguno de vosotros aún no lo conocéis- y podáis leer su versión final en la que participó muy acertadamente la autora de este mágico lugar en la que, cada martes, nos permite disfrutar de cuentos de muy diferentes autores, épocas y países, de sus excelentes versiones, y sentir, mientras leemos, que nunca hemos dejado atrás nuestra infancia.

https://martesdcuento.wordpress.com/2016/05/17/sabela-y-la-mariposa/
https://martesdcuento.wordpress.com/los-autores/sabela-y-la-mariposa/

Martes de cuento, Sabela y su mariposa amiga quieren decirte que se sienten muy felices de la cariñosa acogida que han tenido en tu “isla imaginada”. Y te dan las gracias por ello.

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BLOG-SABELA 1-1200

Sabela y la mariposa

Sabela, una niña inquieta y risueña, de pelo rojizo, tez blanca y pecosa, y de grandes ojos verdes y vivarachos, estaba convencida de la mucha suerte que tenía por vivir en una pequeña casa en el campo –sus padres eran agricultores-, porque ello le permitía adentrarse en el bosque y corretear por los prados y, así, hablar con sus amigos los animales e imaginarse duendes habitando bajo las setas y hadas sobre las flores.

Un día, cuando vagaba distraída por el campo, Sabela percibió, que de pronto, una gran mariposa había decidido descansar sobre uno de sus hombros. Sabela se quedó muy quieta para no asustarla. Las dos se miraron y se observaron con cautela, y en ese cruce de miradas supieron que desde ese momento iban a ser buenas amigas. Fue entonces cuando Sabela le preguntó con voz muy queda:

-Mariposa ¿eres tan feliz como lo soy yo?

La mariposa, sin dejar de mirarla le contestó con un no triste y rotundo.    -¿Pero por qué, si tus alas son tan bellas que son la envidia de otros insectos voladores?

-No te quiero engañar, pequeña, mis alas son transparentes como la de la mayoría de mis compañeros pero las adorno con diminutas escamitas de colores. Ven, acércate tu mano y acaricia una de ellas.

La niña, pasó temerosa su dedo índice por uno de los extremos de aquella superficie aterciopelada y descubrió que, al quitarlo de ella, estaba cubierto por un fino polvo dorado, igual que el que exhibía la parte del ala que previamente había acariciado.

Sabela, no contenta con ello, insistió y le dijo:

-Mariposa, pero tú tienes que sentirte feliz, porque aunque tus alas estén disfrazadas, tu vuelo es muy alegre, revoloteas entre las flores y te lo pasas muy bien.

-No creas, inocente niña, al cabo del día tengo que visitar muchas flores porque mi vida depende del néctar que ellas poseen, y acabo agotada porque con tanto vuelo consumo mucha energía

-De acuerdo, le contestó la niña, pero yo he visto que tienes la suerte de tener muchas mariposas amigas y que, a veces, eliges a una y os ponéis las dos a jugar, danzar y a dar vueltas en el aire, hasta que decidís reposar juntas.

-Llevas razón, pero no hago esto porque me sienta especialmente feliz, sino porque debo de elegir pareja para que juntas podamos hacer posible que la especie se perpetúe, y eso comporta una gran responsabilidad. Tras ello, mi vida como mariposa no durará mucho tiempo. Claro, que he de confesarte, que prefiero esta breve etapa de mi existencia a las otras por las que tuve que pasar. Mi vida es mucho más larga y dura de lo que te puedas imagina.

-¡Pobrecita! ¿Pero, es que no has sido siempre mariposa?

-No, Sabela, y si tienes interés y un poco de paciencia te lo puedo contar.

-¡Sí, sí… cuéntamelo todo, mariposa amiga!

-Bien, pues has de saber mi que después de salir del huevo me convierto en una especie de gusano al que todos le llaman oruga. En este tiempo mis patas son gruesas y cortas, y unas son verdaderas y otras falsas, porque mi cuerpo es tan largo y pesado que si sólo tuviera los tres pares verdaderos el resto del cuerpo lo arrastraría por el suelo.

-¡Qué interesante! Sigue, sigue contándome, mariposa.

-Pues con la ayuda de todas esas patas puedo desplazarme para buscar la comida que necesito, que es mucha. Como me alimento de hojas, utilizo para comer unos “dientes” muy grandes y fuertes que se llaman mandíbulas, y debo de hacerlo sin parar porque durante este tiempo mi obligación es crecer y engordar mucho.

-¡Ah! Le contestó la niña, pues tampoco me parece que sea esta una vida como para quejarse.

-No te creas, porque como mi cuerpo es ahora tan rico en grasas y proteínas me convierto en un exquisito manjar para otros muchos animales del campo, corriendo mi vida un grave peligro. Así que para defenderme, me protejo con largos pelos y sustancias irritantes que resultan muy desagradables, y como soy una oruga buena, les pongo en aviso con mis vivos colores. Aún así, ellos se las saben todas y también tienen muchos trucos para alcanzarme.

-¡Pobrecita!… Pero no puedo entender cómo habiendo sido un gusano tan gordo y repelente has podido llegar convertirte en una mariposa tan bonita.

-Te he dicho antes, Sabela, que mi vida ha sido larga y dura ¡ten paciencia! Verás, llegado el momento en que mi vida como oruga se termina -porque ya no puedo crecer y engordar más-, es entonces cuando me dedico a buscar un lugar que me guste mucho para instalarme y construir una casita en la que refugiarme durante un tiempo.

-¿Sola? ¡Ahora sí que tu vida va a ser aburrida! Me imagino que te dedicarás a dormir, claro.

-En realidad parece que duermo, pero mi actividad es grande y tengo que utilizar todas mis energías para experimentar la gran transformación que voy a sufrir.

-¿Y te sigues llamando oruga?

– No, ahora todos me conocen con el nombre de crisálida o pupa.

Como te decía, mi cuerpo va a experimentar importantes cambios. Por ejemplo, como dentro de este refugio no voy a necesitar desplazarme ni servir de bocado para nadie, poco a poco me voy deshaciendo de mis patas falsas y de mis “armas” defensivas.

Los “dientes” de mi boca, esas dos grandes y toscas mandíbulas con las que tantas hojas comí, se van a convertir –junto con otras piezas nuevas-, en una fina y larga trompa que se puede estirar y enrollar en espiral.

-Ah, ya sé, lo que ahora utilizas para alcanzar el néctar de las flores!

-Muy bien, Sabela. La espiritrompa es mi nuevo aparato bucal.

Por otro lado, aunque mi cabeza de oruga era grande y poderosa, carecía de antenas… Si me miras y te fijas bien comprobarás que a cada lado de la cabeza tengo una de ellas.

-¡Anda, pues es verdad! Pero, ¿para qué te sirven ahora esos “pelitos”?

-En ellas, mi querida niña, residen sentidos tan importantes como el olfato, el tacto y la orientación, así que sin antenas no podría vivir.

Te puedes imaginar, Sabela, que para que sucedan tantos cambios en mi cuerpo tengo que ir consumiendo las reservas de alimento que acumulé cuando era oruga. Además, cuando llegue el momento de abandonar mi refugio de crisálida, mi cuerpo tiene que ser ligero y estilizado, y tener alas para poder volar, así que tengo que fabricarlas.

-Qué maravilla, mariposa, ¡y todo eso lo haces sin que nadie se entere cuando estás encerrada en tu casita!

-Claro, Sabela, mi niña amiga, si no… ¿cómo conseguir transformarme en mariposa?

Cuando las alas ya están formadas, mi vida como crisálida finaliza. Es entonces cuando poco a poco y con mucho cuidado, abro las puertas de mi refugio y recupero mi libertad. En ese momento, la luz ciega mis ojos y mis alas, húmedas, están arrugadas y plegadas sobre mi cuerpo. Por eso he de tener un poco de paciencia, esperar y hacerme con el entorno.

Cuando por fin consigo desplegar mis alas intento hacer mi primer vuelo; al principio lo hago tímidamente, con algo de temor. Pero luego me animo tanto que no dejo de volar y volar, porque me gusta disfrutar de la sensación de desplazarme por el aire y sentir cómo este acaricia mi cara.

-Cuando te escucho ahora sé que te sientes feliz tal como eres ¿por qué entonces me has dicho lo contrario cuando empezamos a hablar?

-Mi querida Sabela, la infelicidad me la produce el saber que esta fase de mi vida con el que tanto soñé, el que me hace una de las más hermosas, gráciles y libres de las criaturas que sobrevuelan los campos, es también la más efímera de toda mi vida.

-Mariposa, yo creo que si quieres sentirte feliz no debes pensar en lo efímero del mañana, sino en que al final de todo has conseguido tu sueño. Disfruta de lo que eres ahora y no pienses más en el tiempo que te queda por vivir.

-La mariposa le sonrió, y besó con su espiritrompa su suave y pálido hombro.

Sabela y la mariposa siguieron juntas un rato más. Después, la niña se despidió de la mariposa para seguir con sus juegos campestres mientras la mariposa le dedicaba un revoloteo feliz.

 

Ha sido un gran placer compartir contigo, “Martes de cuento”, esta maravillosa experiencia. Mi agradecimiento y mi abrazo de mariposa.

 

 

 

 

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30 respuestas a Hoy os invito a un cuento

  1. Gracias a ti, amiga, que con tus letras has enriquecido Isla Imaginada 🙂 Ha sido un grandísimo honor que nos hayas elegido para dar a conocer tu precioso cuento. ¡Ahora querremos más cuentos didácticos sobre la naturaleza! 😀

  2. Felicidades por este cuento, que voy a leer entusiasmada, por haberlo escrito una buena amiga, y porque sale en uno de mis blogs favoritos, como es Martes de Cuento. No dudo que me va a gustar. Doble felicitación y espero que vengan muchos más cuentos, por ese conocimiento que tienes de la naturaleza, de donde todos queremos aprender. Un fuerte abrazo.

  3. Juan dijo:

    Mi enhorabuena, Isabel, por ese maravilloso cuento que has escrito, faceta tuya que desconocía. Gracias por él, por su contenido didáctico, por su moraleja, y por su delicadeza. He visitado Martes de cuento y allí lo he leído.
    Saludos cordiales.

    • Tu eres un buen conocedor de mi poesía, Juan -tu me has comunicado que tienes mis libros-, llevo un tiempo muy centrada en ella y es cierto que le dejo menos espacio para escribir relatos, cuentos o artículos. Y ese espacio tiene un nombre: tiempo.
      Celebro que que te haya gustado el cuento; muchas gracias. Y mis saludos cordiales también para ti.

  4. Juan dijo:

    Se me olvidó decirte lo mucho que me ha gustado la pintura de la que supongo es tu hermana (por la coincidencia de apellidos). Gracias a ella también.

  5. bensa dijo:

    Con esta presentación tan bella no tengo más remedio que leer el cuento. Seguro que megustará y me hará volar por esa naturaleza que tanto amas.
    Un beso

  6. cristinafra dijo:

    Gracias por compartir con nosotros este cuento y enlace 😊😊
    Besos

  7. Maravilloso mundo, genialmente interpretado además en la ilustración, muchas gracias por traérnoslo.

  8. Luis dijo:

    Entré en el enlace y vi un cuento con el que dabas vida en forma de diálogo a algo que aprendiste con mucho entusiasmo en los años mozos de los estudios, algo aprehendido con esfuerzo (clasificación por estirpes, clases, etc) incluyendo la excursión al campo donde experimentas visualmente la metamorfosis (uno de los aspectos de la vida en Biologoía) de la oruga-mariposa. Luego en el Laboratorio, examinando cada fase de su transformación: inmolación en una fase para obtener la definitiva y adulta, entregando sus vivísimos colores como consecuencia del sacrificio. Ese es mi deseo, que todos nos conozcan por el colorido de nuestra vida.

  9. Esta preciosidad de cuento me hizo sentir como una niña inmortal.Gracias.

  10. Carmen dijo:

    Precioso cuenta Isabel…muchas gracias por compartirlo.
    Saludos

  11. Carmen dijo:

    Bella pintura de tu hermana.

  12. Este cuento es de obligada lectura para disfrutar y sentir sensaciones positivas.
    Un Abrazo Isabel 🙂 .

  13. plumayluz dijo:

    Las palabras, su madeja, en tu bolsillo. Tu pensamiento las manos que van tirando de ese hilo para que tejan tus emociones bellas palabras, bellos renglones nada torcidos para llenarnos de historias, uno por uno, los corazones de las personas que te seguimos…
    Precioso cuento, Isabel, como todo lo que trenzas con ese hilo.

    Un abrazo.

  14. Marieta dijo:

    Simplemente precioso! como todo lo que escribes. Es un placer leerte, besos Isabel 🙂

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