Halloween y Difuntos

No tenía intención de escribir sobre este controvertido día de Halloween  anglosajón que especialmente nos han vendido los estadounidenses como si fuera espuma de Coca cola, pero ya veis amigos que lo estoy haciendo para exorcizar la sensación que tengo de que en este país todo lo que viene de fuera es siempre mejor y dejamos apartado o en olvido lo propio.

Halloween es, sobre todo, un nuevo carnaval para los niños, ellos llevan festejando sus preparativos toda la semana pasada, que según en qué lugares, culminaron el viernes en sus colegios -o culminarán hoy- saliendo de sus casas disfrazados “de miedo” y con la sonrisa en sus ojos, porque eso de producir miedo a otros y, lo que es más curioso, a ellos mismos, les llena de alegría y les sube la adrenalina. Pero también, no lo olvidemos, es sin duda, un gran negocio.

Este “producto” importado ha desvirtuado antiquísimas tradiciones, pero como la famosa bebida de laboratorio, por mucho que endulce, estimule y espume, no podrá competir jamás con los sentimientos y diversidad de tradiciones transmitidas por generaciones en cada rinconcito de este pequeño gran mundo que es el de las querencias humanas. Se veneraba a las personas queridas fallecidas y a las no tan queridas se hacían ritos para ahuyentar sus espíritus malignos (en todas las civilizaciones, en todos los tiempos… hasta hoy).

Y por esa veneración, los cementerios se visten estos días de primavera gracias al despliegue de color de las flores de otoño, a los cantos sordos, al llanto de la impotencia, a las oraciones de buenos deseos, a los silencios que tanto hablan de añoranzas, a las soledades compartidas. A la presencia de los ausentes en el corazón de cada quien, y en el que dos mundos se fusionan al amparo del amor.

Isabel F. Bernaldo de Quirós

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32 respuestas a Halloween y Difuntos

  1. No eres la única que se hace esta reflexión y yo me niego igualmente. Eso de venerar lo de fuera y desdeñar lo propio…Hay cosas y cosas. Será que no se dan a conocer o que hemos cambiado el contenido de los libros de historia. Vaya por delante que, si esta “fiesta” sirve para que los niños se lo pasen bien, bienvenida. A lo demás me niego. Feliz tarde.

  2. Juan dijo:

    Me parece muy oportuno este artículo porque has puesto el foco en esa especie de complejo que parece que tenemos con nuestras tradiciones. Gracias, Isabel.

  3. CONSUE dijo:

    Me gusta tu acertado artículo y te aseguro que está fiesta me produce miedo, igual es que no pertenezco a este grupo de disfraces desagradables y poco estéticos.
    No me gusta ver a niños ni mayores disfrazados de zombis, brujas, esqueletos, sangre y despojos.
    Prefiero un paseo por el campo santo y honrar a los seres queridos como bien dices, llevarles flores y pensar en ellos todo el año pero hoy en especial.
    Un fuerte abrazo Isabel

  4. Cierto lo que dices, Isabel, pero si esta fiesta hubiera existido cuando éramos niños, seguro que nos hubiéramos apuntado a ella con los ojos cerrados. Reconozcamos que es infinitamente mejor para un niño comer dulces, disfrazarse y reír, que comer castañas y visitar el cementerio.
    Si los americanos saben hacer algo bien, es modificar los productos para venderlos bien 😉
    También pasa lo mismo con Papa Noel, que llega cargado de juguetes al empezar las vacaciones de invierno y no un día antes de volver a la escuela, como los Reyes Magos. Y conste, que yo soy de castañas y de Melchos, Gaspar y Baltasar, pero cada vez me cuesta más convencer de lo mismo a los niños que tengo cerca 😀 😀 😀

    • Yo te aseguro que a lo mejor “con los ojos cerrados” me hubiera apuntado, pero con ellos abiertos ni de niña ni de mayor, esto va en gustos y en temores, querida Nona. Y respecto a los cementerios jamás me llevaron a ellos, pero me gustaría que, como en otras culturas, la visita a estos lugares supusiera un hecho normal exento de dramatismo.
      Y como siempre, agradezco enormemente que compartas tus puntos de vista con nosotros.
      Un fuerte abrazo y feliz semana.

      • A mí me fascina visitar cementerios. Hay auténticas obras de arte en ellos. Cuando viajo, más si se trata de grandes ciudades, suelo pasearme por alguno de ellos. No sé si parecerá macabro, pero las esculturas, los epitafios, los simples nombres y fechas me hacen imaginar las vidas de esas personas que un día vivieron, amaron, odiaron… Y, claro, hay algunos cementerios en los que además de las personas anónimas están algunas de las personas que pasaron a la historia y, de algún modo, al visitar el lugar de su eterno reposo me acerco un poco más a lo que fueron y representó su obra.
        Yo pienso a menudo en la muerte y, como tú, opino que debería mirarse más de frente.
        ¡Feliz miércoles, Isabel!

  5. Javi-k dijo:

    Coincido con aquello de que parece que tenemos complejo con nuestras tradiciones. Por otro lado, no creo que ninguna de estas tradiciones sean excluyentes, siempre que las nuestras no caigan en el olvido que de eso debemos de encargarnos nosotros mismos, de trasmitir a las siguientes generaciones todo el legado cultural que tenemos. De todas formas, nada más que por ver a los niños disfrutando en la calle, creo que importar esta tradición ha merecido la pena.

    Muy interesante tu reflexión, Isabel.

    Un fuerte abrazo.

  6. luis FBQ dijo:

    Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha ritualizado el paso al más allá para rememorar en el más acá la huella espiritual que nos han dejado quienes nos precedieron, famialiares, amigos, conocidos y desconocidos. En esa impronta colocamos nuestra cotidiana flor que permite traer a nuestra presencia a los seres queridos que se nos han anticipado, en un continuo acción de gracias a la vida y por la vida. Lo festivo corresponde al ritual externo, y los media ¡a qué velocidad distinta a la parsimonia de hace 50 años! se encargan de invitarnos a consumir toneladas de flores y disfraces festivos,

  7. Coincido con tu disertación relacionado el tema, con esta noche del miedo y el disfraz. Cualquier pretexto es bueno para que los niños disfruten, pero sería mejor que disfrutaran con nuestras tradiciones que vamos dejando de lado para recibir otras que nos pertenecen. En nuestro país lo que viene de fuera es mejor que lo que ya tenemos. Creo que lo importante es recoger siempre lo bueno de cualquier lugar. Me pareció muy interesante tu reflexión y la foto también muy apropiada al texto. Mi cariño y felicitación, amiga. Un fuerte abrazo.

  8. Ya lo has dicho y lo han dicho los demás en sus comentarios. Excelente reflexión, Isabel. Aquí en México se ha procurado conciliar la coexistencia de ambas tradiciones. En la grandes ciudades es evidente, pero en el resto del país persiste la riquísima cultura mortuoria prehispánica y mestiza. Halloween no nos dice nada a los mexicanos, la Celebración de Días de Muertos (que Julie conoce bien, con seguridad) lo es todo.

    Abrazobesos afectuosos, Isabel querida.

    • Me parece muy interesante y maravillosa esa cultura mortuoria a la que haces referencia, Ernesto, y que como bien dices, nuestra querida amiga y poeta Julie es una extraordinaria conocedora y experta en Calaveritas.
      Como siempre, mi agradecimiento sincero por tu comentario.
      Abrazobesos también para ti, Ernesto.

  9. bensa dijo:

    Como siempre muy interesante apuntillar sobre las costumbres y sus desviaciones hacia el comercio. Qué es una fiesta para los niños, ¡claro! todos los días debían de serlo, pero me resulta jocoso ver a personas de cierta edad querer semejar imposibles. Y los conceptos también cambian, para la Iglesia el día 1 es día de todos los Santos, personas buenas que están el anonimato y tan solo en los recuerdos de algunos pocos. Y el día 2, es el día de los difuntos, que por otras cuestiones casi ha desaparecido y se incorpora al 31 de Octubre o día 1 de Noviembre.
    Me gustó
    Un abrazo

  10. Nuevas costumbres desplazan a antiguas tradiciones, es algo que ha sucedido siempre. Lo triste es que en muchos casos es por intereses económicos, nada más.
    Un abrazo Isabel y gracias por hacernos reflexionar una vez más.

  11. Jacintº dijo:

    Totalmente de acuerdo con tus palabras, una por una. Es importante machacar y recordar nuestras tradiciones, las de nuestros antepasados, para que no se pierdan ante esta avalancha de consumismo que parece no tener final. Un abrazo, querida Isabel….

  12. Maria F. dijo:

    Tienes una manera tan interesante de ver las cosas.

  13. malyloup dijo:

    oui, isabel, la ‘Toussaint’ est un espace de recueillement dans l’Amour entre les vivants et les morts
    aujourd’hui je suis surtout triste pour les américains (à cause du choix de leur président) mais pas pour ceux que j’aime et qui sont passés dans l’autre monde, un monde de paix et de fraternité……

    • Merci malyloup de ta visite et comnentaire, tu es toujours si gentil.
      Je déteste l’arrogance du nouveau président et toutes les choses qu’il a dit contre les migrants, les femmes, etc. Le monde est un peu fou ou peut-être trop fou …
      Avec mes amicales pensées et bises, bonne fin de soirée.

  14. Juan dijo:

    Excelente artículo, Isabel.
    Saludos.

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